martes, 11 de agosto de 2009

El último hombre


Ya no quedan más amigos
que perder. Despierta, soñador,
y cuéntamelo todo, o pronto
la Historia será un campo nevado.

Amanece, buenas noches, amanece.
La luz de otra mañana nada cambia,
si acaso con su soplo desdibuje
aquel penúltimo rostro en apagarse.

Les llevas rosas rojas, rosas rojas
que nadie ha de llevarte. Todo sigue:
el cielo se maquilla de tormenta, la lluvia
disfraza las calles de madrugada.

Y yo que te he visto gemir
infinitas escalas de tristeza
apoyo el mentón incomprendido
sobre tu hombro cansado que se aparta.

Lavaca ha rumiado un meme musical.

1 comentario:

escritores negros dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.